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¿En qué consiste un contrato de anticresis en Colombia?



Por Equipo uniderecho.com

Publicado en julio 06, 2015

¿En qué consiste un contrato de anticresis en Colombia?

El contrato de anticresis en Colombia es un contrato civil poco empleado actualmente, sin embargo es muy atractivo el propósito que cumple este contrato, que se halla establecido en el artículo 2458 del Código Civil y que consiste:
 
“La anticresis es un contrato por el que se entrega al acreedor una finca raíz para que se pague con sus frutos”.
 
El contrato de anticresis no es simbólico de dominio porque la entrega del bien inmueble se realiza solo con el propósito que el acreedor se pague con los productos de dicha finca raíz, esto significa, con lo generado de ésta. El bien inmueble es posible que corresponda al deudor o a un tercero que consienta con el contrato, dicho contrato se perfecciona con la tradición del inmueble.
 
El acreedor en el contrato de anticresis disfruta de iguales derechos que el arrendatario con respecto a lo que tiene que ver con las mejoras, pago de daños y gastos; enfrenta de igual forma las obligaciones que poseería un arrendador, en otras palabras, el compromiso es preservar el bien en buen estado y sustituirlo al instante de finalizarse el contrato de anticresis.
 
Si los productos de la finca raíz en anticresis no son bastantes para el pago de la deuda, el acreedor por este solo hecho no se hace propietario del inmueble; si el crédito generará intereses, el acreedor tendrá derecho a que el producto de la finca raíz se realice primero a ellos, de acuerdo a lo reglamentado en el artículo 2465 del Código Civil.
 
La devolución de la finca raíz solo podrá ser solicitada por el deudor, cuando los frutos hayan  pagado completamente la deuda, sin embargo el acreedor dispone de la facultad de reponerla en cualquier instante y perseguir el pago de su crédito mediante otras acciones legales, sin daño de los que se hubiese establecido en el contrato de anticresis.

La anticresis no tiene valor alguno cuando existen arrendamientos precedentes a la conformación del contrato, porque éste se parece a un arrendamiento, sin embargo en el sentido que el que se va a beneficiar de los frutos de la finca raíz es el acreedor y la ventaja que va a conseguir el deudor es que su deuda quede saldada con los frutos del bien inmueble, el cual jamás deja de ser de su propiedad o del tercero que consiente en el contrato.