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El Código de Hammurabi



Por Equipo uniderecho.com

Publicado en abril 23, 2009

El Código de Hammurabi

Durante los años 1790 y 1750 A.C. Babilonia fue gobernada por el rey Hammurabi, recordado por ser el creador del primer código legal de la historia.

Al rey Hammurabi le pareció que el cuerpo de leyes de su territorio se tenía que escribir para complacer a sus dioses y fue así como se talló el código en un bloque de piedra negra de dos metros de alto.

El origen divino del Derecho escrito se representa en la piedra por un bajo relieve en el que el rey aparece recibiendo el código del dios Sol, Shamash, divinidad asociada en la tradición local con la idea de justicia.

Fue posible conocer el contenido del Código gracias al hallazgo de dicha piedra, por parte de arqueólogos franceses en el año 1902. Dicho hallazgo fue realizado en Susa, Persia.

El Código está compuesto por columnas horizontales en escritura cuneiforme: 16 columnas en el anverso y 28 en el reverso. El texto comienza con un prólogo que explica los cultos religiosos de Babilonia y Asiria. También están las reglas a cumplir, un prólogo, 282 leyes y un epílogo, donde se regula la vida social y económica en todos sus aspectos, estableciendo un riguroso e implacable sistema penal.

Uno de los aspectos más sorprendentes de este código es la consideración que recibe el individuo, teniendo en cuenta la época en que fue promulgado. Además constituye un documento excepcional para conocer cómo era la justicia en tiempos de Hammurabi.

El código buscaba evitar, bajo leyes aplicables en todos los casos, que los ciudadanos tomaran la justicia por su propia cuenta.

Por lo tanto se dieron leyes que regulaban todos los asuntos de la vida cotidiana y leyes que castigaban los delitos. Se regularon aspectos como el comercio, el trabajo asalariado, los préstamos, los divorcios, las penas por delitos de robo, asesinato, entre otros.

El castigo fijado por el estado consistía en 5 penas: pena de muerte, castigos corporales, composición económica, multas y expulsión de la comunidad.

Las penas, tanto económicas como las corporales, variaban según la categoría social de la persona contra quien hubiese cometido un delito.

En dicho código fue donde apareció regulada por primera vez la conocida Ley del Talión, estableciendo el principio de proporcionalidad de la venganza, es decir que a cada agresión se correspondía un castigo equivalente.

El Código era muy estricto respecto a las normas familiares y establecían una superioridad del hombre. Sin embargo se respetó la figura femenina y se dispusieron normas que la protegían en casos de violación o injurias.

Los artículos sobre daños personales indican que ya en aquellos tiempos existían penas por práctica médica incorrecta, así como por daños causados por negligencia en actividades diversas. Asimismo, en el código se fijaron los precios de diferentes tipos de servicios en no pocas ramas del comercio.

El código finaliza con un epílogo que glorifica la ingente labor realizada por Hammurabi para conseguir la paz, con una explícita referencia a que el monarca fue llamado por los dioses para que “la causa de la justicia prevalezca en el mundo, para destruir al malvado y al perverso”. Describe además las leyes como medio para que “la tierra disfrute de un gobierno estable y buenas reglas”, que se dicen escritas en un pilar para que “el fuerte no pueda oprimir al débil, y la justicia acompañe a la viuda y al huérfano”.