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Notas sucesiones Margarita Duarte Capitulo 3



Por Equipo uniderecho.com

Publicado en enero 19, 2007

Notas sucesiones Margarita Duarte Capitulo 3

Estas son una serie de notas que ha enviado la profesora Margarita Duarte, atinentes a el área de Sucesiones 1
Son muy importantes pues en ellas se encuentra todo el material que ella expone en clase, ya si usted señor estudiante se dedica a entender y no a copiar.
Este es el capitulo 1

CAPÍTULO TERCERO:

GENERALIDADES DEL REGIMEN SUCESORAL:

3.1.- APERTURA DE LA SUCESIÓN E IMPORTANCIA:

Por apertura de la sucesión se entiende el “Hecho que marca la transmisión de un patrimonio por causa de muerte”.

La apertura es un hecho jurídico, consecuente al fallecimiento del causante, que justifica la transmisión de su patrimonio a los herederos. Art. 1012 del C. C.

Al presentarse la muerte del causante, de inmediato hablamos o podemos afirmar que se da apertura a la sucesión o se abre la misma, dándose de esta manera comienzo a la universalidad entre los herederos,

Se le ha llamado pues a la apertura de la sucesión el hecho que marca la transmisión de un patrimonio con ocasión de la muerte de una persona. También pudiera decirse, que es el hecho que habilita a quienes tienen la calidad de herederos para así tomar posesión de los bienes dejados en aquel mismo instante de la muerte del causante.
No se debe confundir la apertura de la sucesión con la apertura del juicio de sucesión; mientras que la apertura de la sucesión es un hecho subsiguiente a la muerte que ocurre por ministerio de la ley y es de carácter eminentemente sustantivo; la apertura del juicio de sucesión es un acto jurídico de carácter procesal o adjetivo, teniendo ocurrencia posteriormente al fallecimiento del causante y que se sucede a instancia del interesado.

La normatividad sustancial del artículo 1012 encuentra su complementación en el numeral 14 del Art. 23 del C. de P. Civil , norma según la cual es competente para conocer de los procesos de sucesión ¨El juez del último domicilio del difunto en el territorio nacional”. Lo propio ocurre cuando la liquidación de la herencia se hace ante Notario que no será otro que el del círculo que corresponda al último domicilio del causante en el territorio nacional y sí tenía varios al del asiento principal de sus negocios. Decreto 902 de 1.988, artículo 1, inc, 3. Cuando en el lugar hubiere más de un notario podrá iniciarse el trámite sucesoral ante cualquiera de ellos a elección del interesado.

3. 2.- APERTURA DE LA SUCESIÓN: IMPORTANCIA

• Se presenta la transmisión del patrimonio del causante a sus causahabientes, ello quiere decir que los herederos, salvo casos especiales, como los de repudiación de la herencia o de la aceptación de la misma con beneficio de inventario, se hacen responsables tanto del activo sucesoral, como del pasivo.

• Los herederos y los legatarios suceden al causante a partir del mismo momento de su fallecimiento, con excepción de los casos de asignaciones bajo condición suspensiva, en las que este derecho solo se causa a partir del cumplimiento de la condición.

• Consecuente con lo anterior, la calidad de asignatario se adquiere cuando se existe en el momento de la apertura de la sucesión y se tiene capacidad para ello. El carácter de heredero está subordinado a su institución por norma legal o por testamento; o cuando se trata de legatario, siempre por testamento.

• Surge la herencia y con ella un régimen de comunidad entre los herederos, quienes entran a formar parte de ella con el carácter de comuneros y por razón de ser titulares del derecho real de herencia, a la cual se pone punto final con la adjudicación realizada a sus herederos, ya sea judicial o notarialmente.

• De acuerdo al lugar de la muerte del causante o al lugar en el cual tuviere el asiento principal de sus negocios, habrá de determinar el funcionario competente para adelantar el proceso o trámite de la sucesión (Juez o Notario).

• La sucesión se regula por la ley del domicilio en que se abre, con las excepciones de ley. Para ello, es factor fundamental la determinación del domicilio del causante. Art. 1012 inc.2. Esta norma tiene importancia cuando se trata del fallecimiento de colombianos ocurridos en el exterior, o de extranjeros domiciliados en Colombia o de extranjeros domiciliado en el exterior con bienes ubicados en el territorio nacional, y en razón del estatuto personal reglado por el Art. 19 del C. C.

• Sirve para determinar la normatividad jurídica aplicable a la sucesión. En cuanto al factor espacio, es aplicable en principio, la legislación nacional si el causante estaba domiciliado en nuestro país, y la ley extranjera si se hallaba domiciliado en el extranjero.

• A partir de la apertura se regulan los derechos de representación y de transmisión.

• Se consolidan el activo y el pasivo sucesorales, que sirven como elemento de juicio para confeccionar los inventarios y avaluos de los bienes relictos. En cuanto a los frutos, debe tenerse en cuenta que los percibidos con posterioridad a la apertura de la sucesión no entran en esta y se distribuyen entre los herederos a prorrata de sus cuotas.

• La sucesión se regirá de acuerdo con las leyes existentes al momento de su apertura y las disposiciones testamentarias se subordinarán a las normas vigentes a la muerte del testador. Art. 34 y 37 de la ley 153 de 1.887.

• La apertura de la sucesión da lugar a la delación de la herencia, Art. 1013 del C. C. y con ella una vez que el heredero acepta o repudia la herencia se retrotraen los efectos de su decisión a la apertura.

• A partir de la apertura de la sucesión, se cuentan los plazos a que se someten las asignaciones testamentarias bajo esta modalidad.

• Al consolidarse los derechos del asignatario por la apertura éste puede celebrar diversos actos jurídicos con relación a sus derechos herenciales.


3.3.- OBJETO DE LA APERTURA DEL PROCESO DE SUCESIÓN:

En términos del proceso de sucesión, tenemos que lo pretendido es que se declare abierto y radicado el proceso de quien se demuestra falleció y que los comparecientes, tienen un interés para acudir al juicio, aportando también las pruebas con las cuales demuestran su calidad de tales, ya sean herederos, legatarios, albaceas u otros.

El objeto de la apertura del proceso de sucesión se puede sintetizar así:

• Determinar quiénes son los herederos o legatarios.
• Estimar el valor de los bienes dejados por el causante para saber la cuantía de la misma.
• Tener conocimiento de quién es la persona o personas que han de administrar la masa herencial.
• Solicitar el trabajo de partición y adjudicación de bienes, el cual si se encuentra ajustado a derecho, será aprobado a través de sentencia que deberá dictar el funcionario que haya avocado el conocimiento del proceso de sucesión.

Es oportuno señalar que entre los artículos 586 y 624 del C. de P. Civil, el legislador se encargó de regular lo atinente al trámite de la sucesión, indicando los requisitos que deben contener la demanda y las etapas que se presentan dentro del mismo, cuales son:

• Presentación de la demanda, la cual conlleva que sea inadmitida y puede suceder que se rechace si no se subsanan los requisitos, o cumplidos, se admita. Si viene ajustada a derecho, se admitirá, pero es importante aclarar que técnicamente no se dicta un auto expresando sobre la admisión, sino que se dicta un auto interlocutorio que “declara abierto y radicado el proceso de sucesión del causante”. En dicho auto se reconoce la calidad de la persona o personas que incoaron la acción, ya sean herederos, legatarios, acreedores u otros. Se ordenará emplazar a las personas que tengan interés en acudir al proceso. Se debe reconocer personería al apoderado que esté representando a los interesados. También se podrán decretar la práctica de las medidas cautelares, artículos 587 a 590 y 579 del C. P. Civil .
• Surtido el emplazamiento en debida forma y allegadas al proceso las publicaciones en prensa y radio, se debe señalar fecha y hora para llevar a cabo la diligencia en la cual se presentará un inventario y avalúo de los bienes y deudas dejados por el causante y de la sociedad conyugal, Art. 600 C. P. Civil.
• Practicada la diligencia y si no hubiera objeción con respecto a los valores dados a los bienes, se pondrá en traslado la misma, como lo ordena el Art. 601 C.P. C.
También puede ocurrir que de no estar de acuerdo con el avalúo, se deberá nombrar perito para que determine el valor de aquellos.
Si los interesados no aceptan los pasivos denunciados, el juez podrá rechazarlos en la audiencia y aquellos tendrán la oportunidad de acudir al juez competente y a través de la respectiva acción a que haya hacer las reclamaciones pertinentes.

• Pasados tres días y si no se hubiere objetado el inventario, se procederá a su aprobación y si es del caso, es decir, que si el activo bruto es superior a la suma de $11´800.000 se ordenará oficiar a la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN) para que si a bien lo tienen se manifiesten al respecto, indicando si el causante tiene deudas pendientes con el fisco. Lo anterior, con el fin de dar cumplimiento a lo ordenado en el Art. 844 del Estatuto Tributario.
Sin embargo, si no estuviere de acuerdo con los bienes denunciados, se podrá solicitar la exclusión de los que fueron incluidos indebidamente o, incluir compensaciones a favor o a cargo de la masa social. Para ello, se deberá presentar el respectivo trámite incidental, como lo señala el artículo 601 de C. P. civil. Decretadas y practicadas las pruebas que fueren necesarias, aunque por regla general es sólo documental, el funcionario resolverá por medio de auto.

• Luego, se solicitará el decreto de la partición y adjudicación de los bienes inventariados, para lo cual y si los apoderados de los interesados estuvieren de acuerdo, podrán solicitar se les autorice para elaborar dicho trabajo. De lo contrario, se les concederá el término legal de tres (3) para que lo designen y, de no ser así, el juzgado de conocimiento lo nombrará de la lista de auxiliares de la justicia y le concederá el término que prudencialmente considere es suficiente para presentar el trabajo, Art. 608 C. P. C.
• Si la partición es presentada por los apoderados de los interesados conjuntamente, se podrá aprobar de plano si solicitan renuncia a términos de notificación y ejecutoria, esto es, que de inmediato se dictará sentencia.

Pero puede ocurrir que el trabajo es presentado por el auxiliar de la justicia (partidor) y en tal evento, se concederá un traslado de cinco (5) días a los interesados para que si a bien lo estiman, presenten las objeciones a que haya lugar debidamente fundamentadas.

Las objeciones se deberán resolver y, si no prosperan, se dirá así en la sentencia y se aprobará el trabajo de partición y adjudicación de bienes. También se ordenará levantar las medidas de embargo que se hubieran decretado, se ordenará su registro si hay bienes susceptibles de registro y se ordenará su protocolo. Prosperada la objeción, el funcionario de conocimiento mediante el auto que la resuelva, ordenará se rehaga el trabajo de partición y posteriormente, la aprobará, previo traslado. Lo anterior, según lo dispuesto en el artículo 611 del C. P. Civil.

• En el evento de que se hubiere ordenado el registro, se deberán compulsar sendas copias auténticas del trabajo de partición y adjudicación de bienes y de la sentencia, a las oficinas encargadas del registro. Una vez aportada la prueba de ello, es decir, que se registró efectivamente, se ordenará su protocolo y el expediente se remitirá a la notaría elegida por los interesados, en el lugar donde se tramitó la sucesión, Art. 611 numeral 7 C. P. C.
Hasta aquí de manera somera la forma como se lleva a cabo el proceso de sucesión en cada una de sus etapas ante un juez, ya sea civil o de familia.

Ahora si el trámite fuere notarial, se tramitará así:

• A diferencia del proceso de sucesión, en el cual se presenta una demanda con el lleno de los requisitos de ley, Decreto 902 de 1.988 en sus artículos 2 y 3, nos indican que se hará la solicitud al notario del circulo respectivo para que se de trámite a la sucesión, se allega también en escrito separado el inventario de bienes y el pasivo de la herencia y de la sociedad conyugal y, también se arrima en escrito aparte el trabajo de partición y adjudicación de bienes.
• Presentada la solicitud en debida forma, el notario así lo hará constar en un acta y ordenará emplazar a las personas que se consideren con derecho para intervenir en la sucesión, mediante edicto que se publicará en prensa y en radio. Igualmente, ordenará oficiar a la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN) y a la Superintendencia de Notariado y Registro para que tengan conocimiento del trámite allí iniciado.
• Vencidos los términos exigidos para la publicación del edicto, cuales son diez (10) días, sin formularse oposición alguna y cumplida la intervención de las autoridades tributarias, se procederá a extender escritura pública por medio de la cual se solemnizará y perfeccionará la partición o adjudicación de la herencia, al igual que se podrá liquidar la sociedad conyugal, si fuere el caso.
• Posteriormente, y si existieren bienes raíces, la escritura pública de partición y adjudicación de bienes se deberá registrar ante la correspondiente oficina de Registro de Instrumentos Públicos.
Señalado entonces el trámite de la sucesión ante los funcionarios en los cuales está radicada la competencia, llámese Juez Civil Municipal o de Familia o llámese Notario, ante los primeros si hay controversia y ante el segundo si hay acuerdo, es bueno tener en cuenta que las siguientes personas, según lo establecido en el artículo 590 del C. de P. Civil, están legitimadas para comparecer al proceso o trámite de sucesión, cuales son:


1. los herederos
2. los legatarios
3. el cónyuge sobreviviente
4. el albacea
5. los acreedores

3. 5. LUGAR DE LA APERTURA DE LA SUCESIÓN:

De acuerdo a lo establecido por el inciso 1 del artículo 1012 del C. Civil Colombiano, el lugar que determina la apertura de la sucesión, es aquel que en última instancia haya tenido el causante.
La norma en comento, también consagra excepciones a aquella regla, pero quizás el único evento que tiene salvedad allí, es el de la muerte que se le declara a una persona presuntamente, sucesión que se abrirá entonces en el último domicilio que aquel hubiere tenido en nuestro territorio.

3.6.- COMPETENCIA:

La Competencia es la facultad de los jueces de administrar justicia en ciertos asuntos, diferente a la jurisdicción, que será siempre la función de administrar justicia. Todos los jueces tienen jurisdicción, más algunos tienen asignada una competencia para conocer de determinados asuntos. O lo que es lo mismo, la jurisdicción es el todo y la competencia será la parte de ese todo o un fragmento de aquella.

3.6.1.- POR RAZON DEL TERRITORIO

El numeral 14 del artículo 23 del C. de P. Civil, establece que el funcionario competente para adelantar el trámite de los procesos de sucesión, lo será aquel en el cual el causante haya tenido su último domicilio. Sin embargo, puede ocurrir que el fallecido hubiera tenido varios domicilios, caso en el cual la norma en comento sale a dar claridad al respecto, indicando que será el competente, el juez donde aquel tenía el asiento principal de sus negocios.

3.6.2.- POR RAZÓN DE LA CUANTÍA:

Como se puede apreciar, es claro el lugar en el cual se debe presentar el trámite o proceso de la sucesión de un causante, pero dependiendo de la cuantía de sus bienes, se sabrá con mayor exactitud, quien será el juez que debe avocar conocimiento del proceso.

Ahora bien, el artículo 7 del Decreto 2272 de 1.989 (Jurisdicción de Familia) en concordancia con el artículo 15 del C. de P. Civil se determina que los Jueces civiles Municipales y los Promiscuos Municipales, conocerán en única instancia de las sucesiones de mínima cuantía y en primera instancia de las que sean de menor cuantía.

El numeral 11 del parágrafo 1 del artículo 5 del citado Decreto 2272 de 1.989 le otorgó a los Jueces de Familia la competencia, en primera instancia, de los procesos de sucesión de mayor cuantía.

Para saber entonces a cuál funcionario acudir, es necesario saber cómo se encuentran actualmente establecidas las cuantías y para ello, el artículo 19 del C. de P, Civil establece:

• MINIMA CUANTÍA: Cuando las pretensiones patrimoniales sean inferiores a quince (15) salarios mínimos legales mensuales.
• MENOR CUANTÍA: Aquello que versen sobre pretensiones patrimoniales comprendidas entre quince (15) y noventa (90) salarios mínimos legales mensuales.
• MAYOR CUANTÍA: Serán aquellas pretensiones patrimoniales que sean superior a noventa (90) salarios mínimos legales mensuales.

3.7.- FUERO DE ATRACCIÓN

Teniendo en cuenta lo señalado en el numeral 15 del artículo 23 de nuestro C. de P. Civil, se faculta al funcionario que esté conociendo del proceso de sucesión, para que avoque conocimiento de todos aquellos procesos que se llegaren a iniciar y en los cuales se encuentren como demandados los asignatarios, el cónyuge sobreviviente o aquellos que ostenten la administración de la masa sucesoral.

Con el fuero de atracción, se pretende entonces la concentración ante un mismo juez, no sólo el que tramite el proceso de sucesión sino también aquellas acciones civiles que se adelanten contra los sucesores del causante, ya sea porque se les trasmite un legado o la herencia.

Según el literal A del artículo 26 de la ley 446 de 1.998, los siguientes tipos de procesos declarativos sobre los cuales puede haber discusión en lo atinente a derechos sucesorales, son:
• Nulidad y validez del testamento
• Reforma del Testamento
• Desheredamiento
• Indignidad o incapacidad para suceder
• Petición de herencia
• Reivindicación por el heredero sobre cosas hereditarias.



3.8.- LEY QUE RIGE LA SUCESIÓN Y SUS EXCEPCIONES:

Según lo estipulado en el inciso 2 del artículo 1012 del C. Civil, la ley que rige la sucesión es la del domicilio en que se abre, esto es, que esa siempre será la regla general y para ello, hay que tener de presente la competencia, la cual, como ya se estudió, lo puede ser en razón del territorio y de la cuantía.

Como excepción a la regla señalada, debe tenerse en cuenta que de acuerdo con el Tratado del Derecho Internacional Privado de Montevideo, celebrado en el año de 1.989 y que fuera aprobado por Colombia y que rige también para los países de Argentina, Bolivia, Paraguay, Perú y Uruguay, se dispuso que se podían tramitar varias sucesiones por causa de muerte, con respecto a un mismo causante.

Fue el Tratado en comento, el que permitió entonces que si el causante tuviera bienes en diferentes países, claro está, en aquello en los cuales se acogió el Tratado, se podían abrir tantas sucesiones como bienes tuviera radicados, esto es, que perfectamente se podía iniciar una sucesión en Colombia, otra en Perú y la otra en Bolivia. Pero se debe aclarar, que cada sucesión se tramitará conforme a las leyes de aquel país en el cual se abra el respectivo juicio sucesorio. Es decir, que estamos en presencia de la aplicación de la ley territorial pero con base en la ubicación de los bienes relictos o dejados por el causante al momento de la muerte.

Finalmente, se quiere dejar de presente que si bien la sucesión se regla por la ley del domicilio en el cual se abre o en el lugar de ubicación de los bienes, también lo es que el artículo 37 de la ley 153 de 1.887 estipula que en la adjudicación y partición de la herencia o legado, se tendrán en cuenta las leyes al momento de la delación de la herencia.

3.8.1.- SUCESIÓN DE EXTRANEJROS:

La sucesión de extranjeros debe estudiarse desde dos puntos de vista:

1.- el extranjero como causante
2.- El extranjero como causahabiente.

a.- El extranjero como Causante: El artículo 1054 del C. C. establece las siguientes consecuencias:

1.- En la sucesión de un extranjero reciben los colombianos herencia, porción conyugal y alimentos.
2.- No importa que el extranjero muera fuera o dentro del país, ni que la sucesión se abra en el país o fuera de él, porque es el caso de aplicación del estatuto personal del colombiano, consagrado en el artículo 19 del CC., por cuanto en esto de suceder mortis causa juegan las relaciones de la familia.
Cuando el extranjero muere en el exterior y tiene bienes en Colombia, todos lo bienes situados en Colombia, sin distinguir entre muebles e inmuebles, está regidos por la ley nacional. Impera la lex rei sitae, porque lo relativo al régimen de la propiedad es asunto en que el orden público entra en juego, Art. 20 del C. C. La ley colombiana regirá, inclusive respecto a las sucesiones abiertas fuera de Colombia, toda relación jurídica referida a bienes situados dentro del territorio nacional.
En lo que respecta a la delación de la herencia es menester tener en cuenta:
a.- En general ocurre en el momento del fallecimiento del causante.
b.- Por excepción ocurre al advenimiento de la condición suspensiva, si la institución es condicional.
c.- Si el lugar donde falleció el extranjero fue en su último domicilio, allí se abrirá la sucesión y se someterá a la ley nacional de ese domicilio.
d.- Como la norma del artículo 1054 se aplica solo a los colombianos en relación con la sucesión del extranjero, los derechos de los parientes del extranjero se sujetarán a la ley de domicilio donde se abra la sucesión, según la norma general del artículo 1012 del C. C. Pero puede ocurrir que los derechos de los extranjeros se sometan a la ley extranjera y los de los colombianos a la ley colombiana, lo que puede ser fuente de conflictos.
e.- Los colombianos podrán pedir que se les adjudiquen bienes situados en Colombia para cubrir sus derechos hereditarios.

El artículo 1054 del C. Civil se aplica no solo a las sucesiones intestadas sino también a las sucesiones testadas.

b.- El Extranjero como Causahabiente: El artículo 1053 del C. C. Ordena a este respecto y se debe tener en cuenta lo siguiente:

1.- Este precepto consagra la igualdad entre nacionales y extranjeros, de modo que unos y otros son llamados a la sucesión de un colombiano o de un extranjero en Colombia, de la misma manera, sin que sea menester estudiar previamente si en el país a que pertenezca el extranjero se admite a los colombianos a suceder a aquel.
2.- El artículo 1053 tiene su sustrato jurídico en el artículo 100 de la Constitución Nacional, según el cual los extranjeros disfrutarán en Colombia de los mismos derechos civiles que los colombianos, salvo que por razones de orden público el legislador disponga otra cosa.
3.- El artículo 1053 contempla a las sucesiones ab intestado, que se abran en Colombia, tanto de nacionales como de extranjeros; de modo que los extranjeros son llamados a unas y otras “de la misma manera y según las mismas reglas” que los colombianos.
Cuando un colombiano fallece en el exterior, la sucesión se puede abrir en Colombia, en el lugar donde están ubicados los bienes, si la ley extranjera lo permite. De no ser así, el juicio de sucesión podrá adelantarse en el exterior y sus disposiciones cumplirse en
Colombia atendiendo lo dispuesto en la ley colombiana, Art. 694 C. P.C.
Según el artículo 19 del C. C. los colombianos residentes o domiciliados en el extranjero están sometidos a la ley colombiana en lo relativo al estado de las personas y a su capacidad para realizar ciertos actos que hayan de tener efectos en Colombia, así como en lo relativo a las obligaciones y derechos que emanan de las relaciones de familia, pero solo respecto a los cónyuges y parientes, también respecto de ciertos actos que hayan de tener efectos en Colombia.
Las leyes sucesorias son estatutos organizados tomando como base las relaciones de familia y el estado civil de las personas.

3.8.- DELACIÓN DE LA HERENCIA.

2.8.1.- CONCEPTO:

La palabra delación proviene del verbo latino fero, fers, ferre, tuli, latum, que viene a significar: dar, ofrecer, engendrar o producir.

La Delación de la herencia, será pues el llamamiento que hace la ley al heredero o al legatario designado por ella o por el testador.

Ahora bien, el inciso 1 del artículo 1013 del C. Civil agrega que ese llamamiento debe ser actual y el objeto del mismo es para que se acepte o se repudie la herencia o el legado.

3.8.2.- CARACTERISTICAS:

De acuerdo a la definición esbozada de la Delación de la Herencia tenemos entonces que ésta se caracteriza por lo siguiente:
• Es una situación jurídica en la cual se encuentra el heredero de aceptar o repudiar la herencia, esto es, para ejercer un derecho de opción.
• Deferida la herencia, al heredero se le brinda la posesión legal de la misma; y al legatario, le da la propiedad de la cosa asignada.
• La delación de la herencia genera derechos, los cuales están sujetos a ser confirmados posteriormente mediante la aceptación, ya sea por parte del heredero o ya por parte del legatario
• La delación de la herencia es un efecto de la apertura de la sucesión, no la apertura misma.
• Cuando el heredero o el legatario son llamados condicionalmente, la herencia se les defiere al cumplimiento o al momento de la ocurrencia del hecho constitutivo de la condición.


3.9.- DE LA OPCIÓN DEL ASIGNATARIO:

3.9.1.- DEL EJERCICIO DEL DERECHO DE OPCIÓN:

El derecho de opción, consiste en el derecho radicado en cabeza del heredero o de su representante legal, para que una vez haya ocurrido la delación de la herencia, puede escoger una de las siguientes dos situaciones: Aceptar o Repudiar la herencia. Al respecto, es el artículo 1282 del C. C. el que se encarga de regular lo atinente a tal figura.
Según el artículo 1283, sólo se puede aceptar la asignación después de que esta se ha deferido, o se puede repudiar, con posterioridad a la muerte de la persona de cuya sucesión se trata.
Según el artículo 1289 del C, C. cualquier persona interesada goza del derecho de demandar ante el Juez competente que al asignatario negligente o renuente a ejercer su derecho de opción, se le obligue a que acepte o repudie.
La misma disposición fija al asignatario demandado un plazo de cuarenta (40) días, subsiguiente al de la presentación de la demanda, para que formule su declaración de aceptación o repudiación. No obstante dicho plazo puede ser ampliado por el Juez hasta el límite de un año, en caso de ausencia del asignatario, de estar situados sus bienes en lugares distintos, o en fin por otro grave motivo.

Puede ocurrir que el asignatario guarde silencia frente al ejercicio del derecho de opción o demore exageradamente en pronunciarse sobre el mismo.


3.9.2.- CAPACIDAD PARA EJERCER EL DERECHO DE OPCIÓN:
Conforme al inciso segundo del Art. 1282 solo las personas que tienen la libre administración de sus bienes pueden aceptar o repudiar libremente; quienes no la tengan podrán ejercer este derecho por conducto de sus representantes legales.

3.9.3.- CARACTERISTICAS DEL DERECHO DE OPCIÓN:

En consideración a su naturaleza específica y a la manera como se encuentra reglamentado en nuestra legislación el derecho de opción por parte del asignatario tiene las siguientes características:

• Es transmisible. Significa ello que tanto la repudiación como la aceptación son trasmisibles, lo que tiene un doble fundamento: primero porque el derecho de opción participa de la naturaleza de los derechos patrimoniales, lo cual conduce a que el hecho del fallecimiento del titular del derecho lo trasmita a sus herederos, quienes individualmente podrán aceptar o repudiar pero circunscribiendo su derecho a la cuota herencial que se le trasmite, segundo porque la normatividad del artículo 1014 de manera explícita, contempla el derecho de opción a favor del heredero cuyo causante fallece sin haber aceptado o repudiado la herencia e ignorando que esta se le ha deferido, pero que condiciona el ejercicio del derecho a que se acepte la herencia de la persona que lo trasmite.
• Debe ejercerse en forma pura y simple: El derecho de opción de todo heredero se sustrae del tratamiento que la ley le da al común de los actos jurídicos, consistente en que su ejercicio o el cumplimientote toda obligación correlativa puede sujetarse a modalidades, es decir, plazo o condición , esta reglamentación viene a ser una excepción consignada en el Art. 1284 del C. C.
• Es indivisible: Tanto la aceptación como la repudiación de una herencia son indivisibles; toda asignación ab intestado o testamentaria, que obedezca a una causa jurídica definida no puede aceptarse parcialmente repudiando el resto. Art. 1286. Cuando una persona hereda con causas jurídicas distintas , por ejemplo, por legítima o por libre disposición, en sucesión testamentaria o en sucesión parte testada y parte intestada, puede aceptar lo que le corresponda por uno de estos conceptos y renunciar a lo que tenga derecho por el otro.
• Debe manifestarse expresamente: Tanto la aceptación como la repudiación, deben ser el resultado de la manifestación voluntaria del asignatario o, de la exteriorización tácita de la misma deducida de la ejecución de hechos que han de llevar de manera inexorable a su asentimiento o rechazo.
• Es irrevocable: El artículo 1290 y 1294 del C. C. determina que ejercido el Derecho de Opción por parte del asignatario, resulta ser irrevocable, de ahí que es imposible entonces rescindir la aceptación o la repudiación.
• Produce efectos retroactivos: Ejercido el derecho de opción, en una forma o en otra por el heredero, es decir, aceptando o repudiando retrotrae sus efectos al momento en que la herencia fue deferida, Art. 1296