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derecho sucesiones 2 Notas de clase parte 4



Por Equipo uniderecho.com

Publicado en enero 19, 2007

derecho sucesiones 2 Notas de clase parte 4

DETERMINACION DE LA ASIGNACIÓN:

Toda asignación debe ser:
A) A título universal o de especies determinadas, o que por las indicaciones del testamento puedan claramente determinarse.
B) De géneros y cantidades que igualmente lo sean o puedan serlo. Si es de otra manera distinta de las anteriores, la asignación se tendrá por no escrita.
Sin embargo, si la asignación se destina a un objeto de beneficencia expresado en el testamento, sin determinar la cuota, cantidad o especies que hayan de invertirse en él, valdrá la asignación y se determinará la cuota, cantidad o especies, habida consideración a la naturaleza del objeto, a las otras disposiciones del testador y a las fuerzas del patrimonio, en la parte de que el testador pudo disponer libremente.
De no poderse determinar, corresponde al juez respectivo hacer la determinación, oyendo a las personas interesadas y conformándose en cuanto sea posible a la intención del testador.

FALTA DE ASIGNATARIO:

Según el artículo 1126 inc. 1, Cuando ello ocurre, quiere decir que el heredero beneficiado con la sustitución o con el acrecimiento recibe la cosa objeto de la asignación con sus cargas y obligaciones, como serían los gravámenes hipotecarios, las servidumbres o las obligaciones a cargo del causante en el momento de fallecer y que le corresponden al beneficiario dado su carácter de heredero.

INTERPRETACIÓN DEL TESTAMENTO:

El principio general que domina el ámbito de la interpretación del testamento es el respeto del Juzgador a la voluntad del testador y esa voluntad no puede cambiarse sino cuando pugne abiertamente con las disposiciones que rigen la materia. Art. 1127 C.C.



CLASES DE ASIGNACIONES TESTAMENTARIAS:

Por principio general, toda asignación suele ser pura y simple. Sin embargo, el código civil estructuró en el libro 3, titulo IV, la institución de las asignaciones testamentarias y en los capítulos II, III, y IV del mismo título trata de las asignaciones testamentarias condicionales, de las a día y de las simplemente modales.
Cuando el cumplimiento de las obligaciones derivadas de un testamento no son puras y simples sino que están afectadas por cláusulas restrictivas, quiere decir, que están sometidas a una modalidad. Las asignaciones testamentarias pueden entonces someterse a una de estas tres modalidades: A condición, a plazo, o a modo propiamente tal o modo específico.

1.- ASIGNACIONES CONDICIONALES:

a.- Es aquella cuya efectividad jurídica depende de una condición. La condición implica el hecho futuro e incierto, de manera que según las intenciones del testador no valga la asignación si el suceso positivo no acaese, o si acaece el negativo. Art. 1128.
Son tres los elementos constitutivos:
1.- La necesidad de un hecho futuro e incierto;
2.- La sujeción de la institución testamentaria a ese hecho futuro e incierto;
3.- el carácter voluntario, o sea convencional, del origen de la condición.
En consecuencia, la condición a que se someta la institución testamentaria podrá ser positiva si consiste en el acontecer una cosa, art. 1531, la cual debe ser física y moralmente posible, o negativa, cuando se la hace descansar sobre la exigencia de que una cosa no acontezca, en este caso, si recae sobre algo físicamente imposible, la institución testamentaria es pura y simple. Si consiste en que el asignatario se abstenga de un hecho inmoral o prohibido, la institución testamentaria queda viciada.
b.- La condición que consiste en un hecho presente o pasado no suspende el cumplimiento de la disposición. Si existe o ha existido se mira como no escrita. Si no existe o no ha existido, no vale la disposición.
Lo pasado, presente o futuro se entenderá con relación al momento de testar, a menos que se exprese otra cosa.
c.- Las asignaciones testamentarias, bajo condición suspensiva, no confieren al asignatario derecho alguno, mientras subsista la condición, a más de poder impetrar las providencias conservativas necesarias.
Si el asignatario muere antes de cumplirse la condición, no trasmite derecho alguno.
d.- Cumplida la condición, el asignatario no tendrá derecho a los frutos percibidos en el tiempo intermedio, si el testador no se los hubiere expresamente concedido.

CONDICIONES POTESTATIVAS, CASUALES Y MIXTAS.

La condición es CASUAL si el suceso contemplado es por completo independiente de la voluntad de los interesados, porque no pende del arbitrio de los hombres sino de la aventura o casualidad;
La condición es POTESTATIVA cuando pende del arbitrio o voluntad de la persona a quien se impone.
La condición es MIXTA cuando pende en parte del arbitrio de la persona a quien se impone y en parte del acaso o aventura, o de la voluntad de un tercero, Art. 1534 C.C.
En la condición potestativa hay que diferenciar la puramente potestativa de la simplemente potestativa. Esta última no depende únicamente de la voluntad del obligado, sino que exige de parte de este la ejecución de un hecho voluntario. La puramente potestativa, cuelga solamente de la voluntad del obligado.

LAS ASIGNACIONES BAJO CONDICIÓN pueden serlo:
a.- Asignación sometida a condición suspensiva, es aquella cuya ejecución está sujeta a que se cumpla una condición.
Cuando una asignación testamentaria se somete a condición suspensiva, no se defiere la asignación sino hasta el cumplimiento de la condición. Art. 1136.
b.- Asignación sometida a condición resolutoria, es aquella en que se entrega la asignación en forma pura y simple al asignatario desde el primer momento; pero el asignatario perderá el bien a favor de un tercero u otro asignatario, en caso de verificarse la condición.



2- LAS ASIGNACIONES A DIA ( A TÉRMINO)

Las asignaciones testamentarias a día son aquellas que limitan a plazos o a días la exigibilidad o la ejecución del derecho incorporado a ellas.
A diferencia de las condicionales y dada la naturaleza específica del plazo, en este tipo de asignaciones no hay incertidumbre sobre el derecho mismo, sino indeterminación en su exigibilidad.
El plazo solo suspende la exigibilidad o la ejecución del derecho.
El plazo, como lo dispone el art. 1551 del C, Civil, es el lapso de tiempo que se fija para el cumplimiento de la obligación; en nuestro caso, para que el asignatario haga efectivo su derecho incorporado a la institución testamentaria.
La doctrina, en consonancia con la jurisprudencia y teniendo en cuenta la ley, ha considerado cuatro especies de plazo: el expreso, el tácito, el judicial y el legal.
El plazo es expreso, cuando aparece de manera concreta estipulado en el acto o contrato; es tácito el indispensable para que el heredero pueda cumplir con la institución testamentaria; el judicial, en los casos especiales, lo fija el juez, como son el caso del art. 1152 para la ejecución del modo cuando el testador no determine el tiempo en que debe cumplirse, o el de la aceptación o repudiación cuando el asignatario guarda silencio; o el del ejercicio del albaceazgo cuando el albacea no comparece y uno de los interesados se lo solicita, art. 1333; por último, el legal, cuando es fijado por la ley.
En el testamento será el fijado de manera concreta por el testador en el testamento. Realmente la diferencia entre el plazo y la condición radica en que el plazo envuelve el ocurrimiento de un hecho futuro pero cierto, mientras que la condición abriga una total incertidumbre en cuanto al ocurrimiento del hecho futuro.
Para el caso de la sucesión por causa de muerte el plazo puede ser cierto y determinado si necesariamente ha de llegar y se sabe cuándo, como tantos días, un número de meses, un año, etc; lo que hace que el plazo sea determinado es que permite que con los criterios que se fijen en el testamento se pueda precisar exactamente la exigibilidad de la asignación o su extinción.
Cuando la asignación se somete en su exigibilidad por el testador a plazo determinado, es decir, desde día cierto y determinado, confiere al asignatario la propiedad de la cosa asignada desde el momento de la muerte del causante, y el derecho a enajenarla; pero no goza del derecho a reclamarla antes de que se cumpla el plazo. Art. 1142 C.C.
El plazo es cierto pero indeterminado si necesariamente debe llegar pero no se sabe cuándo, como sería el caso del día de la muerte de una persona.
El plazo es incierto pero determinado, si puede llegar o no, pero suponiendo que haya de llegar se sabe cuándo, como el día que una persona cumpla 25 años, art. 1139 inc. 3.
El plazo es incierto e indeterminado, si no se sabe si ha de llegar, ni cuándo, como el día en que una persona se case. Pero un plazo de esta naturaleza es una verdadera condición, y se sujeta a la reglamentación de estas. Art 1141 del C.C.
El art. 1140 del C. C. prevé la eventualidad de la sujeción de una asignación a un plazo que se fijaría por el causante en el momento de otorgar testamento; pero obviamente, como el testamento es un acto que surte sus efectos después de la muerte de su autor, tal plazo se extendería hasta que el causante muera, vale decir, se entenderá asignado para después de sus días, y sólo se deberá desde que se abra la sucesión.

Las asignaciones a día, plazo o término pueden ser, suspensivas o resolutorias.

ASIGNACIONES SOMETIDAS A PLAZO SUSPENSIVO:

En estas no se suspende la existencia misma de la asignación, puesto que esta nace o surge ante el derecho, sino que se suspende su exigibilidad. Art. 1142 C.C.

ASIGNACIONES SOMETIDAS A PLAZO RESOLUTORIO.

El art. 1145 inc. 1 le da el tratamiento de usufructo. El asignatario hará suyo los frutos del bien, salvo estipulación testamentaria en contra, Si el asignatario fallece antes del vencimiento, no trasmite nada a los herederos, por virtud del artículo 828 del C. C. El causante confiere al beneficiario el derecho sobre la cosa asignada pero hasta cierto día, sea determinado o no. Se constituye a favor del asignatario un usufructo sobre la cosa asignada. Si es a favor de una corporación o de una fundación no podrá durar más de diez años.
El art. 1145 consagra la asignación de prestaciones periódicas, que se diferencian de la pensión alimenticia consagrada en el testamento, ya que esta tiene por objeto los alimentos congruos o necesarios, en tanto que la pensión periódica puede ser menor o mayor.

3.- LAS ASIGNACIONES MODALES:

En su acepción inicial, el modo remonta sus orígenes al derecho romano. Conforme al derecho justinianeo por MODO se entendía una cláusula de un negocio jurídico a título gratuito, con la cual al destinatario de una liberalidad se le imponía un cierto comportamiento.
En el derecho romano el concepto de modo se hallaba íntimamente vinculado al de liberalidad.
En la asignación testamentaria modal el asignatario hace suyo el respectivo objeto de ella.
El modo, dada su naturaleza y la manera como se encuentra entre nosotros concebido en la sucesión por causa de muerte, debe hallarse subordinado a una disposición testamentaria principal que implique de cierta manera una liberalidad, por cuanto no es concebible su imposición al legitimario sobre su legítima o al cónyuge sobre su porción conyugal.
Según la Corte es de la esencia, en las asignaciones modales, la entrega al instituido para que los bienes los haga suyos; el modo no constituye una condición o requisito para la adquisición del derecho ni tampoco es un plazo; el testador le asigna los bienes en propiedad con la carga de aplicarlos al objeto o fin principal indicado por el causante.
Hay casos en los cuales puede tornarse difícil la diferenciación de una asignación condicional con una modal.
Fundamentalmente el modo puede tener semejanza con algunas especies de condición, generalmente no se presenta confusión entre el modo y la condición casual; no así con las condiciones potestativas.
El modo siempre presupone la institución testamentaria, vale decir, no es concebible en las sucesiones abintestato.
El modo, en la sucesión por causa de muerte, puede gravar tanto al heredero como al legatario; pero el heredero solo está obligado a cumplirlo cuando la cuota hereditaria le haya proporcionado un enriquecimiento real y superior a su asignación legitimaría, mientras que para el legatario el modo es de inexorable cumplimiento en cuanto acepte la institución del legado.

ELEMENTOS CONSTITUTIVOS DEL MODO:

A) EL CAUSANTE CONSTITUYENTE: Es la persona del de cujus que por medio del testamento, instituye la asignación de mera liberalidad, vale decir, distinta de la forzosa, a favor del heredero o legatario, y sobre la cual justifica el establecimiento del modo.
B) EL HEREDERO O LEGATARIO: Es, el intermediario en el modo. Es la persona instituida con una asignación, llámese herencia o legado, pero a quien a su vez se le impone un gravamen o carga, consistente generalmente en una obligación de dar o de hacer algo en beneficio de otra.
C) EL BENEFICIARIO: Es la persona a quien de manera directa beneficia la obligación impuesta al heredero o legatario, beneficio que se traduce en bienes o en dinero, cuando se trata de obligaciones de dar, o en la actividad a su favor que debe desarrollar el asignatario obligado, cuando se trata de obligaciones o cargas de hacer.

CLÁUSULA RESOLUTARIA EN LAS ASIGNACIONES MODALES:

Se entiende por cláusula resolutoria en las asignaciones modales, la obligación establecida de manera expresa por el testador que se impone al heredero o legatario de restituir la cosa que es causa de la carga y sus frutos, en el caso de no cumplirse el modo.
La cláusula resolutoria debe instituirse de manera expresa en el testamento; de no ser así, ella no se presume. Es una estipulación que en el fondo incluye una sanción para el asignatario renuente a cumplir el modo.
Toda asignación modal lleva implícito el derecho del asignatario, consistente en poder solicitar ante la justicia la ejecución forzada de la asignación por parte del heredero o legatario renuente, a quien corresponda la ejecución del modo.
Pero esta acción será doble cuando de manera expresa se incluya la cláusula resolutoria, por cuanto además de la ejecución forzada podrá impetrarse la restitución del bien objeto de la asignación.
El heredero o legatario que recibe su cuota herencial bajo modo, no requiere prestar caución o fianza con la cual se acredite la restitución en caso de no cumplimiento.

ASIGNACIONES A TITULO UNIVERSAL:

Según los términos del artículo 1008 del C.C. se sucede a una persona difunta a título universal o singular.
Según lo anterior la asignación a título universal es la que se hace con el fin de que el asignatario suceda al difunto en todos sus bienes, derechos y obligaciones trasmisibles o en una cuota de ellos, o del remanente Art. 1011, 1057, 1157 C. C.. Estos asignatarios tienen la calidad de herederos, aunque en el testamento se les califique de otra manera. Art, 1155 C.C. No es atributo esencial para gozar de la calidad de heredero que éste reciba provecho económico de su título, o en nada perjudica su calidad de asignatario universal el que el monto de las obligaciones del causante exceda al de los bienes relictos. El título de heredero no es cesible y si se efectúa la cesión, el cedente no el cesionario tiene la calidad de heredero.
Se distinguen por ley dos especies de asignatarios: El heredero a título universal, que es el heredero universal propiamente dicho y es a quien se le deja todo un patrimonio. El heredero de cuota es a quien se le deja una parte fija o proporcional del patrimonio. El asignatario de cuota tiene su vocación hereditaria limitada. El asignatario de cuota de especie es legatario. Art. 1156 inc. 2.

CARACTERÍSTICAS DE LA ASIGNACIÓN A TÍTULO UNIVERSAL:

1.- La causa de la asignación a título universal puede ser indistintamente la ley o el testamento.
2.- El asignatario a título universal adquiere la posesión legal de la herencia, desde el momento del fallecimiento del causante.
3.- El heredero en su calidad de tal, y para el ejercicio de sus derechos cuando le sean perturbados, goza de dos acciones primordiales: La acción de petición de herencia y la acción de reforma del testamento.
4.- Si los herederos son varios, se forma una comunidad hereditaria.
5.- El heredero sucede al causante en todo su patrimonio o en una cuota de este; no hereda bienes determinados.
6.- El heredero representa a la persona del causante en relación a todos sus derechos patrimoniales, con excepción de aquellos que por causa constitutiva se hacen intrasmisibles, como son: a.- Los patrimonios adquiridos intuitu personae.
b.- Los concedidos a determinada persona por el resto de sus días, tales como una renta vitalicia y
c.- los de uso y habitación, concedidos a determinada persona.
Los derechos derivados de la propia personalidad, como el estado civil, la nacionalidad, etc., son intrasmisibles.

NORMAS DE INTERPRETACIÓN DE LAS ASIGNACIONES A TÍTULO UNIVERSAL.

El artículo 1156 y 1161 del C. C. fijan las pautas para interpretar los testamentos que tengan una redacción ambigua.
1.- Cuando se llama a un heredero en términos generales, es decir, no se le designan cuotas, como “dejo a pedro como mi heredero” o “dejo mis bienes a Pedro”, en este caso el así llamado tiene la calidad de heredero.
2.- Si el causante instituye como heredero sin asignarle una cuota pero concurre con otros herederos de cuota, se entiende que el heredero así designado es heredero de la cuota que falta para completar la unidad. Ejemplo: El causante instituyo como heredero a José, le deja a Pedro la mitad de sus bienes y le deja a Mónica una cuarta parte. Se debe entender que a José le corresponde una cuarta parte, por cuanto las asignaciones de Mónica y José suman tres cuartas partes.
3.- Si se designan varios herederos para suceder al causante sin precisas sus cuotas, la herencia se divide entre ellos por partes iguales.



DETERMINACIÓN DE LAS ASIGNACIONES:

1.-Cuando el testador instituye herederos con cuotas que sumen la unidad, no existe problema si se respetan las legítimas. Ej. El testador le deja a sus tres hijos la totalidad de la herencia, dividida en tres partes iguales, una para cada uno, Al sumarse estas se completa la unidad, que está representada por el valor del patrimonio herencial.
2.- Otra es la situación que se presenta cuando el testador dispone de parte de sus bienes, sin instituir asignatario para el resto. Ej, deja una tercera parte de los bienes a su hijo Mario, una tercera parte a su Hijo José y guarda silencio sobre el remanente, que sería una tercera parte. El art. 1158 dispone que en este caso los herederos abintestato son herederos del remanente.
3.-Otra situación que se presenta, es el caso de que el testador constituye únicamente legados, esto es, asignaciones a título singular. De conformidad con el mencionado artículo se entenderá que los herederos abintestato son herederos universales.
4.- Cuando el testador deja instituciones a título universal que suman más que la unidad, como sería el caso en que deje la mitad de sus bienes a su hermano Carlos, la otra mitad a su hermano Juan y la tercera parte a mi Hermano Sebastián. En esta circunstancia se debe proceder conforme al ARt. 1160, esto es que se reducen las cuotas a un común denominador, se resolvería así el caso: Para Carlos 6/12, para Juan 6/12 y para Sebastián 4/12, luego se suman los numeradores 6 más 6 más 4 da un total de 16 y se divide por 16 y luego se adjudican las cuotas para cada heredero, para Juan 6 cuotas, para Carlos 6 cuotas y para Sebastián 4 cuotas.
5.- Si el testador dispone de cuotas que suman más que la unidad y designa un heredero universal. Según esto el artículo 1159 ha previsto que el heredero universal se entenderá instituido en una cuota cuyo numerador sea la unidad, y el denominador el número total de herederos. Ej: El causante deja a Pedro una unidad, a Juan otra mitad, a Santiago una tercera parte y a Nicolás instituye como heredero universal. La cuota de Nicolás sería una cuarta parte por cuanto la norma citada, establece que se forma un quebrado cuyo numerador es la unidad y el denominador el número total de herederos, que en este caso es cuatro. Las cuotas estarían representadas así: ½; ½; 1/3 y ¼, reducidas a un común denominador da el siguiente resultado: 6/12¸6/12, 4/12 y 3/12, luego se suman los numeradores, para un total de 19, por esta suma se divide el monto de los bienes herenciales, correspondiéndola a cada heredero su cuota así; Pedro 6/19, Juan 6/19, Santiago 4/19 y Nicolás 3/19.
Cuando se instituyen unas asignaciones, y además se dispone del remanente, el heredero, en este caso, es heredero universal, art. 1157 y si alguna de las otras asignaciones son de cuotas, el asignatario del remanente es heredero de la cuota que resta para completar la unidad.
No pueden coexistir herederos del remanente testamentarios y abintestato, si ello se presenta el juez y el partidor deben atenerse a lo establecido en el testamento.