Registrandote recibires correos con noticias, minutas y artículos de interes general y actualidad.





Derecho sucesiones 2, notas de clase parte 6



Por Equipo uniderecho.com

Publicado en enero 19, 2007

Derecho sucesiones 2, notas de clase parte 6

EL DESHEREDAMIENTO:

De acuerdo con el art. 1265 del C. C. el desheredamiento es una institución testamentaria por medio de la cual el causante establece una sanción de tipo civil a un legitimario, consistente en la reducción de su cuota en la legítima aún hasta hacer desaparecer tal derecho, por causas taxativamente previstas en la ley, las cuales se refieren a infracciones graves contra la esfera moral o física del deudor de la legítima, o contra la propia del legitimario.
La desheredación no puede ser dispuesta sino por el testador en su memoria testamentaria.

CARACTERISTICAS:

1.- Es una disposición testamentaria.- A diferencia de la indignidad que tiene cabida en cualquier tipo de sucesión, el desheredamiento solo puede instituirse por medio de testamento.
2.- Es una disposición de tipo sanción.- el causante la incluye en el testamento con el fin de castigar a un legitimario por un hecho o acto realizado contra la persona del causante o sus parientes más cercanos o sus bienes.
3.- Debe ser expresa.- Art 1265 a 1269 del C. C. Esa orden no es valedera si no se expresa específicamente la causa determinada taxativamente en la ley para motivarla, siempre que haya sido probada en vida del testador y que no haya revocación tácita del desheredamiento por ulterior reconciliación.
4.- Solo obra por causas legales.- Al ser una institución de naturaleza punitiva no puede extenderse a casos análogos, sino a los taxativamente señalados en la ley.
5.- Debe haberse probado judicialmente en vida del testador o de las personas interesadas en el desheredamiento probarlo después de la muerte del causante.- esto significa que las causales de desheredamiento no obran de pleno derecho, sino cuando ocurrido el hecho constitutivo de las mismas, se demuestre en juicio, y encontrándose vivo el causante, quien confecciona su testamento negando total o parcialmente su derecho a la legítima a un legitimario. Fallecido el causante, quien esté interesado en hacer valer el desheredamiento deberá frente a la institución testamentaria del desheredamiento, presentar además la copia idónea de las piezas procesales en las que aparezca probado el hecho constitutivo de la causal de desheredamiento.
Pero puede ocurrir, de conformidad con el art. 1267 del C. C. que el hecho constitutivo de la causal no haya sido probado en juicio en vida del causante, quien simplemente se limita a incluir la institución de desheredamiento en el testamento. En este caso, quien esté interesado en la prueba de desheredamiento debe acudir al juez competente para probar judicialmente el hecho constitutivo de la causal, a fin de que, declarado ello por el juez, se haga efectivo el desheredamiento.
La simple institución testamentaria del desheredamiento sin la prueba judicial de la causal no es suficiente para que ella produzca efectos.
6.- Es para los legitimarios.- El desheredamiento solo afecta a los legitimarios; no siendo el cónyuge sobreviviente un legitimario, no cabe su desheredamiento. La cláusula del testamento en la cual se deshereda al cónyuge no es, por sí solo, un desheredamiento. Los efectos que el desheredamiento surta respecto a la porción conyugal no dependen de tal institución, sino de que el cónyuge haya perdido su derecho a esa porción, por causa legal, independiente de la disposición del testador.

El artículo 1266 del C. C. establece las causales de desheredamiento, las cuales obran respecto de los descendientes, ellas son: Injuria grave contra el testador en su persona, honor o bienes, o en la persona, honor o bienes de su cónyuge, o de cualquiera de sus ascendientes o descendientes; por no haberle socorrido en el estado de demencia o destitución, pudiendo; por haberse valido de fuerza o dolo para impedirle testar; por haberse casado sin su consentimiento, estando obligado a obtenerlo, y por haber cometido un delito con pena privativa de la libertad superior a un año, o por haberse abandonado a los vicios a menos que se pruebe que el testador no cuidó de su educación,
Los ascendientes pueden ser desheredados solo por las tres causales primeras del artículo, los descendientes por las cinco causales.

N

Para que una causal de desheredamiento adquiera eficacia jurídica es menester que llene dos requisitos, art. 1267 inc, 2
1.- Que específicamente se exprese en el testamento la causal de desheredamiento. Esto significa que no le es dado al causante desheredar sin explicar las razones, esto es, debe expresar los hechos constitutivos de la causal que se invoca.
2.- Que la causal esté probada.- el legislador fija dos maneras o épocas para probar la causal: o en vida del causante testador, o después de su muerte. En vida del causante, por medio de un proceso en el que se pretenda como fin la prueba, o en el que, aunque no sea esa la finalidad, a través del mismo se establezca judicialmente la configuración de la causal. Si es después de la muerte del causante, es indispensable que la causal se demuestre ante juez, lo cual requerirá un procedimiento orientado a tal fin, el cual comunicado al juez, podrá hacer suspender el correspondiente juicio de sucesión.

EFECTOS DEL DESHEREDAMIENTO:

El art. 1268 establece que el desheredamiento puede recaer sobre la totalidad de la cuota hereditaria o sobre una parte de ella.
Cuando el testador se limita a consagrar de manera escueta el desheredamiento en la respectiva institución testamentaria, significa que la sanción para el asignatario es integral, esto es, recae sobre la totalidad de su cuota hereditaria, comprendiendo tanto la legítima como las mejoras, e incluso las donaciones revocables.
Si el testador limita expresamente el desheredamiento ha de estarse a lo dispuesto en el testamento.
El desheredamiento no se extiende a los alimentos forzosos, a los que tiene derecho el heredero por ley, salvo el caso de injuria atroz, que ocasiona su pérdida.
Constituyen injuria atroz los delitos graves y aquellos delitos leves que entrañen ataque a la persona de que debe alimentos.

REVOCACIÓN DEL DESHEREDAMIENTO:

La revocación del desheredamiento se somete a las reglas generales de la revocación del testamento, es decir, es igualmente revocable, pero solo por medio de otro testamento donde se consigne la revocatoria. Art. 1269. La revocación puede ser total o parcial. Es parcial cuando por un testamento posterior se revoca parte de la institución testamentaria anterior de tal manera que la sanción impuesta por el causante se refiere a una parte del derecho herencial del heredero.
Es total cuando a la institución del primer testamento, que presumiblemente es parcial, se le reemplaza totalmente,
No es posible la revocación tácita, debe ser expresa.


INEFECTIVIDAD DE LAS CAUSALES DEL DESHEREDAMIENTO:

No valdrá ninguna de las causales de desheredamiento en los casos siguientes:
a.- Si no se expresa en el testamento específicamente.- El desheredamiento es una sanción del testador al heredero, y como sanción que es debe ser expresa y explícitamente consagrada por el causante, no admite, por tanto, ser deducida o interpretada analógicamente.
b.- No será necesaria la prueba de la causal cuando el desheredado no reclama su legítima después de los cuatro años subsiguientes a la apertura de la sucesión; o dentro de los cuatro años contados desde el día en que haya cesado su incapacidad de administrar, si al tiempo de abrirse la sucesión era incapaz, art. 1267.

LA INDIGNIDAD: Art. 1925, 1026, 1031 del C. C.

Es una sanción de carácter civil, impuesta al heredero culpable de haber inferido un agravio grave al causante o a su memoria. Estos agravios, por ser una especie de castigo o pena civil, deben hallarse expresamente establecidos en la ley.
La indignidad es una exclusión de la sucesión, el efecto natural de ella consiste en que el interesado indigno es privado de lo que le hubiere correspondido en la sucesión, sin esas circunstancias.
La indignidad es un institución de excepción, porque la capacidad y dignidad de toda persona para suceder es la regla general, art. 1018. La indignidad puede tener lugar tanto en la sucesión testada como en la intestada, comprende lo mismo las herencias que los legados. La indignidad es pronunciada como pena, es la sanción civil que la ley civil establece para el sucesor que ha ejecutado ciertos actos, aparte de la sanción penal en que pueda incurrir el heredero indigno por la comisión del acto que la haya ocasionado.
La indignidad, cuyo estatuto obedece al interés privado, no se configura mientras no sea declarada por sentencia que cause ejecutoria, art. 1031 del C. C. Una vez pronunciada, se extingue en el asignatario la aptitud legal para recibir toda herencia o legado, como si no hubiese tenido jamás; o está obligado a la restitución de los bienes que hubiere recibido como asignatario, con las accesiones y frutos producidos durante el tiempo que los haya gozado.

DIFERENCIAS ENTRE LA INCAPACIDAD Y LA INDIGNIDAD:

1.- La incapacidad es una inaptitud jurídica de carácter general que excepcionalmente se refiere a una herencia determinada. La indignidad es, por el contrario, aplicable a determinada sucesión, es realmente una inhabilidad jurídica de carácter particular.
2.- La incapacidad obra de pleno derecho. La indignidad requiere declaración judicial.
3.- el heredero incapaz no adquiere la herencia, carece entonces de la posesión legal. El indigno puede adquirir la posesión legal y solo la pierde por declaración del juez.

SANEAMIENTO DE LA INDIGNIDAD:

1.- El art. 1030 del C. C. establece que las causales de indignidad no podrán alegarse contra disposiciones testamentaria posteriores a los hechos que la produjeron.
2.- La indignidad no produce efecto alguno si no es declarada en juicio,
3.- La indignidad se purga en diez años de posesión legal de la herencia o legado, no de la posesión de los bienes, art. 1032. El heredero que ha cometido un acto causante de indignidad mientras esta no sea declarada judicialmente, es verdadero titular de la herencia.
4.- La acción de indignidad no pasa contra terceros de buena fé. At. 1033
5.- A los herederos se trasmite la herencia o legado de que su autor se hizo indigno, pero con el mismo vicio de indignidad de su autor, por todo el tiempo que falte para completar los diez años, art. 1034 del C, C.

La declaratoria de indignidad tiene efectos retroactivos y quien resulta perjudicado con ella para efectos de la restitución de la herencia con sus accesiones y frutos se le iguala al poseedor de mala fe.


ASIGNACIONES FORZOSAS:

En el derecho Colombiano no hay libertad absoluta para testar. Esta libertad solo hace referencia a la parte que queda libre, después de haber sido otorgadas las asignaciones forzosas, o cuando el causante no está en la obligación de instituirlas. Art. 1266 del C. C.

CLASES DE ASIGNACIONES FORZOSAS:

SON:

1.- Los alimentos que se deben por ley a ciertas personas;
2.- La porción conyugal;
3.- Las legítimas;
4.- La cuarta de mejoras en la sucesión de los descendientes.

1.- ASIGNACIONES ALIMENTARIAS FORZOSAS:

Los alimentos que el difunto ha debido por ley a ciertas personas, gravan la masa hereditaria, menos cuando el testador haya impuesto esa obligación a uno o más partícipes de la sucesión.

Se hace la distinción entre las dos especies de alimentos: Los que se deben por ley a ciertas y determinadas personas, cuya reglamentación corresponde al Titulo XXI del libro I del C. C. y los que son de carácter voluntario descritos en el art. 427 del C. C.; estos se otorgan voluntariamente en testamento o por donación entre vivos.
De conformidad con el art. 411 del C. C. quien deba alimentos por ley a ciertas personas y no ha pagado el monto de las mesadas u obligaciones alimentarías atrasadas, estas gravarán la masa hereditaria a menos que el testador, mediante una asignación modal, haya impuesto como carga a uno de los herederos o legatarios cubrir el monto de los alimentos debidos, Art. 159 del C. del Menor. De acuerdo con la Corte Suprema de Justicia para exigir el pago de los alimentos que se deban por el causante, éste tendrá que haber sido condenado por sentencia judicial a su pago, con la fijación del monto respectivo.
Los alimentos que se deben por ley se conceden intuitu personae, tanto del alimentante como del alimentario; y ello se explica por la naturaleza misma de la obligación; lo que significa que cuando uno de los miembros de la relación familiar fallece, cesa la pensión alimenticia. Cuando por disposición de una providencia judicial se ha condenado a una persona a pagar una determinada suma de dinero por concepto de pensión alimenticia y aquella se abstiene de pagarla y luego fallece debiendo alimentos, estos deberán ser liquidados en su cuantía de acuerdo con lo fijado en la providencia del juez y hasta la fecha del fallecimiento del causante. La suma así fijada será la que se debe con el carácter de pasivo sucesoral con destino al de los alimentos, que viene a constituir la primera de las asignaciones forzosas. Art. 1016 y 1226 y 1229 del C. C.
Los alimentarios voluntarios instituidos en un testamento se imputarán a la cuarta de libre disposición.

2.- LA PORCIÓN CONYUGAL:

La porción conyugal es aquella parte del patrimonio de una persona difunta que la ley asigna al cónyuge sobreviviente que carece de lo necesario para su congrua subsistencia. Art. 1230 del C. C.
La porción conyugal es una de las asignaciones forzosas que el testador está obligado a respetar y que se tiene que cumplir aun con perjuicio de las disposiciones legales testamentarias.

NATURALEZA DE LA PORCIÓN CONYUGAL:

La porción conyugal es una prestación sui generis, de carácter alimentario e indemnizatorio, establecida por la ley a favor del viudo o viuda que carece de lo necesario para atender a su congrua subsistencia y que grava la sucesión del cónyuge premuerto, Art. 1016 numeral 5 y 1230 del C. C. Esta institución jurídica es considerada como una consecuencia del contrato matrimonial que impone el deber de auxilio mutuo entre los cónyuges, art. 113 y 176 del C. C. La porción conyugal tiene operancia tanto en las sucesiones testamentarias como en las sucesiones ab intestato, ya que en todos los órdenes el cónyuge supérstite es asignatario legal en una cuota no inferior a la porción conyugal.
La porción conyugal es solo para el cónyuge que carece de lo necesario para atender su congrua subsistencia. Pero el cónyuge que tiene bienes suficientes para su congrua subsistencia, pero de menor valor que la porción, tiene derecho al complemento, Art. 1235. A la porción conyugal se imputa todo lo que el cónyuge sobreviviente tuviere derecho a percibir por cualquier otro título en la sucesión del finado, incluida su mitad de gananciales, Art. 1234 inc. 2 y el cónyuge sobreviviente tiene opción para retener lo que posea o se le deba renunciando a la porción conyugal, o para pedir esta asignación abandonando sus otros bienes o derecho, art. 1235.
El cónyuge en su porción conyugal no participa ni responde principalmente de las deudas hereditarias sino en forma subsidiaria, Art. 1238 inc. Final, precisamente porque su cuota no emana del patrimonio del difunto sino únicamente de los bienes que conforman el activo de éste último, art. 1236 y 1016 numeral 5.

A QUIEN CORRESPONDE:

En razón de su naturaleza, tiene derecho a la porción conyugal el cónyuge supérstite, digno y no culpable de la separación de cuerpos, caso en el cual pierde el derecho a ella, Art. 1231. En caso de divorcio, rompimiento del vínculo por sentencia judicial, el divorciado sobreviviente no tiene derecho a exigir el pago de porción conyugal. Art. 162 parágrafo.

DETERMINACIÓN DE LA PORCIÓN CONYUGAL:

El derecho a la porción conyugal se entenderá existe, al tiempo del fallecimiento del cónyuge causante, y que no caduca, ni total ni parcialmente, si posteriormente a la muerte de aquel el supérstite adquiere bienes propios, Art, 1232.
Para efectos de precisar el monto de la porción conyugal el legislador prevé dos eventualidades: La primera cuando exista prole y la segunda cuando existan parientes con vocación hereditaria.
1.- Caso de concurrencia con descendientes, Art. 1236: De conformidad con la ley 29 de 1.982 los hijos legítimos, los extramatrimoniales y adoptivos concurren con la cónyuge supérstite en la mitad legitimaría, la cual se divide entre el número de hijos y la cónyuge, es decir, la porción equivale a la legítima rigurosa de un hijo. El cónyuge se verá beneficiado de todas las acumulaciones imaginarias que se hagan a la herencia, ya que con base en aquella se calculará la mitad legitimaria, de donde va a salir la porción conyugal.
2.- Caso en que no concurren descendientes ni adoptivos, desde el segundo orden hereditario en adelante: Según el art, 1236, inc. 1 y 1016 ordinal 5, según este artículo la porción conyugal es diferente al caso primero. El acervo bruto sucesoral está formado por todos los bienes del difunto, la porción conyugal será la cuarta parte de ese acervo bruto. El acervo líquido sólo se formará después de descontar deudas, costas, impuestos, asignaciones alimenticias y la porción conyugal. Lo que significa que la porción conyugal en estos órdenes diferentes al primero, responde a un pasivo de la sucesión, que se deduce del acervo bruto sucesoral. En estos órdenes la porción conyugal no se beneficia de las acumulaciones imaginarias porque éstas sólo favorecen a las legítimas, mejoras y la porción conyugal del primer orden, que ha de valer lo mismo que la legítima rigurosa de un hijo.

PORCIÓN CONYUGAL COMPLETA O INTEGRA:
Es La que asciende al total de la porción teórica correspondiente, es decir, la establecida en el código civil para el primer orden y demás ordenes hereditarios, y se presenta en dos casos:

a.- Cuando el cónyuge carece totalmente de lo necesario para su congrua subsistencia, es decir, carece de bienes propios que constituyan económicamente un capital, o un interés económico valioso que pueda servir de garantía eficaz para los acreedores, de gananciales y de herencia (testamentaria o abintestato).

b.- Cuando teniendo el cónyuge ciertos bienes y derechos, se ha despojado de su titularidad a fin de quedar completamente pobre y pedir que se le reconozca la porción conyugal completa. Esto acontece cuando abandona los bienes propios, renuncia a los gananciales y repudia a las asignaciones legales o testamentarias, art. 1234 y 1235 del C. C., para ello debe proceder a realizar las transferencias de los bienes a favor de la herencia y manifestarlo ante el juez competente a fin de reconocer la porción conyugal completa.

PORCIÓN CONYUGAL COMPLEMENTARIA:

Ocurre cuando el cónyuge tiene bienes o derechos propios, gananciales o asignaciones inferiores a lo que le correspondería como porción conyugal teórica y que equivale a lo que falte para completar ésta última. Art. 1248 y 1234 del C. C.
Ejemplo: El causante deja un hijo legítimo y su cónyuge sobreviviente y un activo bruto de $1’000.000 y la cónyuge tiene bienes propios por $200.000

Activo bruto $1’000.000
Pasivo: 0
Activo líquido; $1’000.000
Distribución: Mitad legitimaria: $500.000

El heredero recibe $250.000 como legítima rigurosa
La cónyuge recibe $250.000 como porción conyugal

Como la cónyuge tiene bienes propios por valor de $200.000, de los $250.000 que recibe de porción se le descuentan los $200.000 que ya tiene y le quedan $50.000.
Como a la cónyuge se le dedujeron $200.000, estos acrecen a la cuota del heredero, quien recibiría $450.000,

Entonces, la mitad legitimaria queda conformada así:

$450.000 para el heredero
$ 50.000 para la cónyuge por porción conyugal
$250.000 de cuarta de mejoras
$250.000 de libre disposición

Luego el heredero recibe $950.000 y la cónyuge $50.000

B,-En los demás órdenes hereditarios: Art. 1016 numeral 5, 1234 del C, C, se incluye como pasivo el complemento de la porción conyugal sin que sea necesario hacer acumulaciones imaginarias. Ejemplo:
El causante dejo un hijo a quien le deja toda la herencia disponible y una cónyuge sobreviviente, quien tiene bienes propios por $200.000

Activo Bruto $1’000.000 (mitad legitimaria $500.000 dividido en dos $250.000 par el hijo y la cónyuge) como tiene bienes por $200.000 se le descuentan al activo bruto los $50.000 que faltan para completar la porción conyugal.