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Bush pide a China que frene a Irán



Por Equipo uniderecho.com

Publicado en abril 21, 2006

Bush pide a China que frene a Irán

Consciente del emergente peso del gigante asiático en la arena internacional, el presidente estadounidense recibió ayer a su homólogo chino, Hu Jintao, con honores militares en su primera visita a la Casa Blanca. En la agenda americana, dos prioridades sustanciales: reforzar los lazos comerciales con China y limar asperezas en todo un catálogo de asuntos vitales para su seguridad.

George W. Bush pidió a Hu Jintao que utilice su poder para avanzar en las conversaciones para el desarme de Corea del Norte y, a la vez, trabajar más estrechamente con Washington para solucionar la crisis iraní.
Ambos líderes buscaron sintonía y se prometieron una mayor cooperación en el futuro, pero no alcanzaron acuerdos concretos. «No estamos de acuerdo en todo, pero somos capaces de discutir desde la amistad», concluyó Bush tras su entrevista. Los líderes sólo respondieron a un par de preguntas de la prensa para respetar el estilo de Hu, pero ambos leyeron unas declaraciones en las que, uno después de otro, destacaron los acuerdos y las fricciones de sus relaciones bilaterales.

Bush, que aludió en varias ocasiones a su objetivo de alcanzar una «franca cooperación», instó al presidente Hu a que utilice «su considerable influencia en Corea del Norte para progresar significativamente hacia una península coreana sin armas nucleares». El líder chino prometió que intentará resolver las disputas con Irán y Corea del Norte, pero insistió en las «negociaciones diplomáticas» para salvar la crisis.

«Espero que las partes puedan mostrar más flexibilidad, colaborar y crear las condiciones necesarias para una pronta reanudación de las conversaciones», señaló el presidente chino en referencia al diálogo con Pyongyang. Gran parte de la reunión «constructiva», en palabras de ambos líderes, giró en torno a las relaciones comerciales. Para empezar, Bush solicitó a China que devalúe de forma significativa su moneda para reducir el gran superávit comercial con EE UU.

«Somos dos naciones dividas por un vasto océano, pero unidas por una economía global», señaló Bush, que exhortó al coloso asiático a que tome medidas para proteger los derechos de propiedad intelectual. Con Hu a su lado y las protestas de cientos de manifestantes de fondo, Bush habló también de derechos humanos.

«China ha prosperado porque los chinos tienen la libertad de comprar y de vender productos, y China puede mejorar su éxito concediendo al pueblo la libertad de reunión, de expresión y de culto», declaró.

Otro punto de fricción fue Taiwán. EE UU subrayó que se opone «a cambios unilaterales en el statu quo en el estrecho de Taiwán, vengan de donde vengan». Hu fue más categórico: «De ninguna manera permitiremos su independencia». En la ceremonia de bienvenida estuvo presente toda la cúpula del gobierno estadounidense.