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Contrato de ventas por consignación



Por Equipo uniderecho.com

Publicado en julio 22, 2015

Contrato de ventas por consignación

El contrato de ventas por consignación es un contrato comercial, regulado por el Código de Comercio Colombiano, el cual trata en que una compañía (comitente o consignante) entrega a otra (consignataria) mercancías para que ésta última las venda.
 
Art. 1377.- Por el contrato de consignación o estimatorio una persona, denominada consignatoria, contrae la obligación de vender mercancías de otra, llamada consignante, previa la fijación de un precio que aquél debe entregar a éste.
El consignatario tendrá derecho a hacer suyo el mayor valor de la venta de las mercancías y deberá pagar al consignante el precio de las que haya vendido o no le haya devuelto al vencimiento del plazo convenido, o en su defecto, del que resultare de la costumbre.
 
Art. 1378.- Salvo estipulación distinta, el consignatario es responsable de culpa leve en la custodia de las mercancías y en el cumplimiento del contrato, pero no responde por el deterioro o pérdida de ellas provenientes de su naturaleza, de vicio propio o de fuerza mayor.
 
Art. 1379.- El consignatario podrá vender las cosas por un precio mayor que el prefijado, a menos que esta facultad le haya sido limitada por el consignante, caso en el cual tendrá derecho el consignatario a la comisión estipulada o usual y, en su defecto, a la que determinen peritos.
 
Art. 1380.- Las cosas dadas en consignación no podrán ser embargadas ni secuestradas por los acreedores del consignatario, ni formarán parte de la masa de la quiebra.
 
Art. 1381.- Salvo estipulación en contrario, el consignante no podrá disponer de las mercancías ni exigir el precio de las vendidas, ni el consignatario devolver las que haya recibido, mientras esté pendiente el plazo. 
Responsabilidad del consignatario
 
De la misma forma que lo establece el artículo 1378 del Código de Comercio, el consignatario debe responder por las mercancías que le hayan sido entregadas, por los perjuicios, destrucción o pérdidas por culpa leve de su parte. No responde por la destrucción efecto propio de la naturaleza de las mercancías, como puede ser el vencimiento o producto del desuso.
 
La ley (Art. 63 Código Civil), establece la culpa leve de la siguiente manera: “Culpa leve, descuido leve, descuido ligero, es la falta de aquella diligencia y cuidado que los hombres emplean ordinariamente en sus negocios propios. Culpa o descuido, sin otra calificación, significa culpa o descuido leve. Esta especie de culpa se opone a la diligencia o cuidado ordinario o mediano”.
 
Esto significa que el consignatario no responde por pérdidas, perjuicios o destrucción generada por fuerza mayor o caso fortuito, y tal como lo estipula la ley (Art. 1 ley 95 de 1980), “Se llama fuerza mayor o caso fortuito el imprevisto a que no es posible resistir, como un naufragio, un terremoto, el apresamiento de enemigos, los autos de autoridad ejercidos por un funcionario público, etc.”.
 
Como es posible contemplar, el compromiso que enfrenta el consignatario sobre las mercancías que recibe, no basta como para asegurar la integridad de las mismas, por lo que se recomienda hacer empleo de otro sistema de garantía como por ejemplo un seguro.